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viernes, 24 de septiembre de 2010

OBRAJES AÑILEROS


Los obrajes eran estructuras realizadas de piedra y una amalgama de cal y arena en forma de pilas (piletas) para procesar el xiquilite.

El Xiquilite es la planta de la cual los indios extraían el colorante azul, conocido como añil. Por la cantidad de obrajes que todavía se encuentran en los alrededores de Masahuat, se puede deducir que la economía de esta población estuvo directamente vinculada a la estracción del añil.

Esta es una planta muy generosa y resistente a las inclemencias del tiempo. Por eso, al hacer un recorrido por los campos en sus alrededores, todavía se pueden encontrar varias plantas de Xiquilite que han logrado sobrevivir, a psar de los esfuerzo de los campesinos por erradicarlo.





 





La extracción del añil en Masahuat fue una actividad comercial relativamente reciente, de acuerdo a la investigación realizada en el lugar, se encontró que uno de los obrajes fue construido en 1861 (9). Se trata de una de las estructuras de mayor dimensión del lugar.

 
 


Se hace un llamado al Gobierno Cenral y Municipal para la protección de estas estructuras diseminadas por todo el municipio, ya que se han convertido en parte del patrimonio cultural del municipio.

Gracias al esfuerzo de algunas instituciones, el xiquilite está recuperando su valor, en cuanto a la utilidad  de servir de colorante. El lugares como Chalchuapa, específicamente en Casa Blanca, existe un proyecto de procesado del xiquilite y la utilización para colorante de telas y prendas de vestir.

Hasta la fecha, de todas los obrajes que he tenido la oportunidad de conocer, encuentro que son los de San Andrés ubicados el lado de las ruinas de su mismo nombre, los de mayor tamaño.

lunes, 7 de junio de 2010

LA TINTA

Yo escribo, tú escribes
Si todos escribiéramos
Nuestra historia estaría completa.
Escribo para recordar,
Y recuerdo para vivir.
Conjugo el verbo escribir,
Con sus tiempos y sus personas.
Al principio el añil nadie lo quería,
Después la tinta todos la hacían.
Escribo para recordar,
Y recuerdo para vivir.
Sabio el Creador que puso armonía
en la naturaleza de las cosas:
en la tinta y el papel
el huevo y el aguacate en el guacamole
de la tinta y el papel
Cuánta armonía,
Un cuaderno sin tinta
Y la tinta sin papel

Como dijo: “
Donde hay tinta hay papel.
Las palabras se las lleva el viento
palabras van, palabras vienen
en el papel, la tinta las detiene.
Escribo para recordar,
Y recuerdo para vivir.
Ya lo sabía Del Cid y el chileno Medina,
Ellos lo aprendieron de los discípulos de Cristo
Donde la memoria oral falla, la escritura prevalece
No basta solo saber y hablar, hay que escribirlo
Así surgió la Biblia, el Popol-Vuh y el Puntero,
Para que quede grabado en la memoria.
Escribir, es recordar…
Recordar, es vivir.

«Todo su punto declara,
En esta obra tan suscinta,
Y aunque es fábrica de tinta,
Como el agua clara aclara;
Solamente se repara
El que su nombre no dice:
Mire no se desbautice,
Que para Juan tinta sobra:
Con eso al decir de su obra
Que autor dice, la autorice.»1.


1. José Toribio Medina, Historia de la Imprenta. P 122.
El Puntero Apuntado con Apuntes Breves. Juan de Dios del Cid.

Planta de Jiquilite conocida también como añil.

Blanca Irma Rodríguez